martes, 17 de junio de 2014

Maratón del Agua

Otro año más el Maratón de los Cuentos llegó y se marchó, sin dejar huellas, pero dejando en todos nosotros las ganas de más, a pesar del agotamiento, de las carreras maratonianas para llegar a tiempo, para que todo esté perfecto. Pero ha sido un buen año, y lo he disfrutado como si hubiese sido el único. Este año he sido la coordinadora del grupo de ilustradores, novata y nerviosa, no quería meter la pata. Pero salió bien. Las ilustraciones, que se expondrán pronto en la Biblioteca de Dávalos, han sido como siempre muchas y maravillosas. 
Los cuentos, setecientos ochenta y uno, divertidos y acuáticos, intensos y secos, apasionados unos, guasones otros, míticos, nuevos, inventados o reinventados, cantados, susurrados, largos, muy largos, o cortos e incluso, mínimos. Todos memorables y algunos inolvidables...

" - ¿me estás amenazando?
- No, te estoy amaneciendo "


" Sus piernas medían 22 besos. Para asegurarse de que no disminuían, le pedía a él que las midiera cada noche "

 

domingo, 1 de junio de 2014

el nido

Hace tiempo que no escribo, y no es porque me falten cosas que contar. Hace ya un mes que empecé a trabajar en una pequeña escuelita en Madrid, tan pequeña que la llamamos Nido. Allí el tiempo pasa lentamente, se disfruta despacio, o se intenta, porque los niños despacio, hacen pocas cosas. Desde que llegué los he visto crecer a pasos de gigante. Un día no pueden subir un escalón y al siguiente es lo que más les gusta. Con ellos descubro el gran mundo que se esconde en una caja de cartón, lo emocionante y misterioso que es ver crecer una fresa en el balcón, lo frágiles que son los límites cuando tienes ganas de más. Verlos asombrarse por las cosas más sencillas... claro, todo es nuevo para ellos. 

Todos los días nos desplazamos al parque para jugar y quemar energías, porque si no lo hiciésemos el nido se nos vendría abajo. Para el recorrido he frabricado una serpiente de tela reciclada con asas a los lados. Así todos vamos agarraditos y seguros. Mirad que simpática ha quedado:






Confieso que aún estamos aprendiendo a manejarnos con ella. Es muy atrayente al principio, pero eso de ir agarrados todo el camino... no lo llevamos muy bien :)